Volvemos a la carga con las peores grabaciones de la historia del disco, a los puristas les saldran llagas, cuando vean a la Callas, pero chico, hizo cagadas monumentales, y veremos alguna:

Empezamos dandole caña a la griega con este Rigoletto, uno de los peores de la historia del disco. Empezamos por ella, Callas esta empezando su decadencia cuando graba este Rigoletto, sus agudos suenan tirantísimos y estriados, y dañan al oido, además de tener una vocalidad muy por encima de la necesaria para Gilda, teniendo que constreñir la voz para aligerar la voz, y solo consigue un mal resultado. Además, su deje verista, empaña al dulce y melancólico personaje. Su “caro nome” es para rebanarse las orejas con un cuter y el mib5 de la vendetta es de idem
El protagonista de la ópera es Rigoletto, y aquí tenemos al inefable Tito Gobbi en el papel principal. Quizá podemos observar perfectamente en esta grabación porqué Gobbi estuvo tantísimo tiempo proscrito en los grandes templos italianos de la lírica, vease la Scala. Porque este Rigoletto es para cortarse la garganta. Veristoide a más no poder, en sí todos los Rigolettos de los 50 son veristoides pero del malo, con una indecente cantidad de notas ladradas, durezas, nasalidades y un vibrato incontrolado, amén de su terrorífica actuación, horror horror horror.
Y el tercero en discordia de Giuseppe di Stefano, y si Callas estaba iniciando la decadencia, Pippo ya estaba sumido en ella, principalmente por una tecnica muy deficiente y por un repertorio muy mal elegido. Su Duca, impresionante solo 6 años antes, esta sumido en el mal gusto y el feismo, no puede con la tesitura, los ataques al agudo son de acojonar, y su preciosísima voz, ha perdido el brillo y la belleza que tuvo, en sí un duca para olvidar.
Horrorosa grabación.

Y otra vez la Callas, sí, y dos años después del Rigoletto, la cosa no ha ido a mejor, al reves, el vibrato, esa respiración de la Callas, se ha ido haciendo cada vez mayor, y si el agudo ya era molesto entonces, lo de ahora es casi inaguantable, y fueron dias malos imagino, porque su Bolena scagliera del 57 es estupenda, y estamos en el mismo año. Pero es que Callas sufre más de la cuenta en su Turandot, no puede con ella, el personaje le puede, y su elevada tesitura también, Callas cantó sin mucho problema el papel en los finales de los 40, pero lo de ahora es terrorífico, muy mal
Eugenio Fernandi, un enorme, un GIGANTE enigma de la historia del disco, que hizo gran parte de su carrera al lado de la Callas, no entiendo como siendo ella LA CALLAS, se rodeó siempre de equipos tan mediocres, y es que Fernandi ganaría un premio en la mediocridad, no sobresale, es totalmente anodino, ahora, en las partes agudas del III acto, las pasa putísimas, mal muy mal
No se puede imaginar nadie, cuanto me jode meter a la gigante Elisabeth Schwarzkopf en una lista de horribles grabaciones, pero es que ELLA también esta mal. Ella es Liú, una Liú que parece la Condesa con un ataque de frigidez (aún más) Ñoña, amanerada, poco idiomática: Tita Lizbeth: ¿porqué?. Tienes una discografía inmaculada, y una pequeña mancha, pero es que no, tita, esta Liú no.
Zaccaria es cumplidor, y hace las veces de Timur, pero como podría haberlo hecho de Mandarino o de rita la pollera, da igual. Serafin puede con la marea, y eso para una Turandot ya es bastante

Que se queden tranquilos los puristas, aquí la Callas esta ESPLENDIDA y nos ofrece su personalísima visión de Lucia, una Callas jóven, es el 53, con una voz que aún le respondia y que dominaba, y sin ser aún el personaje, cuando Callas era aún la soprano griega que asombraba al mundo, sus sobreagudos impresionan y su concepción del personaje, es la más profunda, hasta que llegó Sills.
Pero dejemos lo bueno, porque el resto, pasa de lo mediocre, Pippo, a lo malo, Arié, a lo suicida, Gobbi. Pippo, aún estaba en buenas condiciones, aunque había perdido muchísimo. Solo hace falta escuchar sus Lucias anteriores, para ver, cuanta belleza, cuanto colorido ha perdido Pippo, no obstante no es desdeñable lo que nos muestra aquí, y aunque siempre parece el Compare Turiddu, siempre por encima de la elegante linea belcantista que el personaje ofrece, salva con dignidad el papel.
Lo peor llega con Gobbi, que es como el cartero que te llama dos veces, que horror, no hay palabras para expresar a los niveles de verguenza que llega Gobbi aquí, y como tampoco tengo muchas ganas de ponerme a rememorar los horrores que comete el Tito aquí, podemos decir una cosa: simplemente, uno de los peores, si no el peor Enrico de la historia del disco de estudio
Arié es un horroroso Raimondo, terrible

Tardaba demasiado en aparecer la gran Mara por estos lares, y mira que se lo merece. Otro enigma de la historia del disco, y de los teatros, porque señores, después de lo que hace en esta Fanciulla, en la Scala BRAVEAN, después de su infernal Lady Macbeth berlinesa, la gente se rompe las manos a aplaudir, y te preguntas ¿hemos oido lo mismo? ¿soy yo que me ha abandonado el desodorante y el oido o es que esta gente aplaude hasta al que limpia la moqueta? Siempre he pensado que lo segundo, porque en esa Viena donde braveaban hasta el delirio a la Zampieri, hoy lo hacen a Villazón, algo oscuro hay. Pero centremonos en esta Fanciulla, editada en DVD no hace mucho por cierto. Tenemos a Zampieri como Minnie, la cantinera que al final se lia con Dick, y bueno, la cosa no se hace muy pesada hasta que sale ella, pese al llorón y a los coros scaglieros, que no transmiten absolutamente nada, se supone que en esa escena se debe crear un clima de empatía entre el coro, el pobre muchacho que quiere irse con mamá y el público, pero no lo consiguen, ¿tendrá la culpa un destajista como Maazel? puede. Centremonos en Zampieri, que entra destempelada y chillona, qué novedad, y que a medida que pasa el tiempo, crispa y crispa, hasta llegar al summun de la crispación en la escena en la que se juega a las cartas con el cherif Rance la vida de Dick, donde la paciente Minnie se convierte en una górgona, Zampieri es una górgona siempre, dan ganas de que Rance saque la escopeta y se cargue a todos. Qué horror. Imaginen las subidas al la4 y al si4 que perpetra aquí Mara. Al final cuando dicen lo de “Addio California” estas pensando en si se perderá la Mara por la montaña nevada, y lo deseas mucho.
Plácido Domingo es Dick, y es quizá el que sale mejor parado, busquen en DVD una Fanciulla del West grabada hace más de 5 años, y traten de encontrar una en la que no salga Plácido. Las tiene de todos los colores, en el MET con Milnes, en Londres con la Nebblett y Carrolli y esta Fanciulla Scagliera. Y no hay más, verdaderamente, Fanciulla es una gran opera maltratada, con una magnífica orquestación. Domingo esta como esta Domingo en un verismo más o menos controlado, en su salsa, no le pongas a hacer un Bellini, o un Verdi quasi belcantista, pero en el verismo, maripurimeteprimera y tira palante, verdaderamente esta mejor en su Or son sei mesi, que en el Ch’ella mi creda, donde las subidas al agudo le quedan estranguladas, y se nos ajoga, pero bueno, Plácido, es lo menos malo de la versión.
Joan Pons, definitivamente no puedo con este hombre, no tiene voz de bajo, no tiene voz de baritono, esta acartonado, y encima aquí hace un Rance escenica y visualmente malo. Rance debe de dar miedo, a Minnie y al espectador, Pons no lo consigue y hace una quasi caricatura del personaje, en su escena de las cartas, compite con Mara por ver quien lo hace peor. Mal, mal de verdad
La producción del dvd es bastante corrientucha, se deja ver, y la dirección de Maazel, el hombre que salía tocando el violín en el anuncio de Freixenet, tampoco dejará mucha huella
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